Arturo V8
Memorias del artefacto siniestro

Días después que Des y Señor Tulio hicieron una peligrosa visita al capo Huertado; el mecánico se encontraba en sus noches de beodez y vuelos nocturnos por el centro de la ciudad. En ocasiones los recuerdos y atrocidades que cometió en la mina lo acosaban, cuando regresó a la ciudad mundana, encontró alivio en la bebida como dictaban las viejas costumbres.

Era en las noches sin luna que el murciélago dentro de él demandaba que acepte su naturaleza. Mientras descansaba en la azotea bebía lo que le restaba a la botella de whiskey, al mismo tiempo contemplaba un callejón que frecuentaba el objeto de su plan. Pronto un pequeño pero influyente hombrecillo de Otoño aparecería y el aprovecharía esta noche.

Des miraba el arcaico objeto en su mano y la promesa que le hizo a Grisum, el Elemental de Humo que lo ayudó a escapar en la revuelta. El polvo de la azotea lo llevó a memorias tormentosas…

Mientras huían por los angostos túneles, Des apretaba su hombro después de ser herido por la flecha de una ballesta. El polvo y los gritos de varios guardias los acompañaban al igual que los sonidos del metal chocar en combate.

Grisum y Des corrían lejos de la pelea en busca de libertad, su concentración fue interrumpida por un gran estruendo que sacudió el túnel. Franco Desmodus emitió un ultrasonido para saber que los acechaba, sus orejas de quiróptero le advirtieron de una gigantes entidad, una figura monstruosa que estremecía el suelo con cada pisada. “¡Corre! No te detengas ahora”, grito Grisum jalándolo del brazo, con un empujón el viejo lo alejó y continuaron huyendo.

Las piedras colapsaban, las paredes se cuarteaban y los escombros caían cerca de ellos. “¡Estamos cerca!”, exclamo el viejo de humo, Des vio un agujero y antes que pudiera reaccionar una roca lo golpeó en la cabeza.

Desorientado escuchó un una voz rasposa, “Rápido hombre murciélago escala y seremos libres”, Grisum lo ayudó a subir por el hueco y cuando este comenzó a subir se escuchó el sonido de un látigo seguido por un grito, Franco agarró a su compañero aun con su brazo entumecido. Los muros de la mina se despedazaban rápidamente, el polvo ofuscaba su percepción y por un segundo pudo ver el rostro gris y arrugado de Grisum, sus ojos abiertos liberaban un fino rastro humeante.

El viejo puso un objeto en la mano de Franco, “Encuentra el significado de esto”, dijo Grisum antes de ser sepultado en el túnel de su prisión.  

Un alarido de dolor regresó al mecánico de vuelta del cajón de los recuerdos para ver a uno de los atacantes en el suelo, una extraña baba salía de su boca. Pronto cuatro más comenzaron a golpear brutalmente al enano con palos y fierros, Des tiró la botella y rompiendo el viento planeó hacia el encuentro. 

Las primeras noches

Tras el brote de no muertos, muchas personas se refugiaron en la Iglesia del Padre Carlyle, un sacerdote escocés que era conocido por los organizar eventos deportivos del barrio. Sin embargo, esa noche cerca de 20 personas lloraban, temían por sus vidas; incluso las oraciones no podían ocultar los gritos de horror de las calles, gritos, disparos, explosiones, y choques pronosticaban una noche final.

La sociedad cae por los pecados de la humanidad… debemos prevalecer y resistir en estos tiempos oscuros…

Antes que el Padre terminara su oración la puerta reforzada del templo se quebró tras la colisión de una ambulancia, los conductores salieron violentamente por el parabrisas. El sonido de la sirena se desvanecía mientras atraía a los caníbales no muertos que merodeaban por las calles, despavoridos los refugiados comenzaron a correr cuando los paramédicos se levantaron y rígidamente se arrastraban hacia las personas.

Alaridos de dolor, y sonidos desgarradores retumbaban en los atorados pasillos del templo, sin aviso la ambulancia se encendió en llamas. Pronto el humo y el fuego comenzó a esparcirse por el templo.

El Padre Carlyle intentó apagarlo con un extintor, pero mientras lo hacia uno de los ‘paramédicos’ lo atacó. Por instinto y reflejo el cura hizo un violento movimiento horizontal que golpe a la criatura en su cabeza, el barril metálico abrió la cabeza del paramédico no muerto.

Sorprendido el sacerdote retrocedió unos pasos y algo hizo que pierda el balance, en el suelo se percato que había pisado un brazo que salía de la ambulancia. Los no muertos se acercaban hacia el con bruscas pisadas, de pronto un hombre en bata de doctor lo agarró y lo alejó de los zombies que se acercaban.

Mientras el dúo escapaba el Padre volteo a ver como la Iglesia por donde había trabajado tres años ardía en llamas.

Padre Carlyle ¿está bien… esta herido?”, inquirió el doctor, mientras se limpiaba la cara con la manga de su mandil.

En este mundo oscuro, puedes llamarme Padre Desmond…”, dijo el predicador con el rostro iluminado por el fuego. 

The Jacek Chronicles - The Templar Effect

With an old rag the templar Jacek cleaned the blood of his hands after pummeling the face of the halfling. The humanoid was not so defiant anymore, the man of Urik had broken two of his fingers. Jacek did not stop there. The thirst to solve his business with the dreadful ghost of Antannas took him to the next prisoner, an elf maid, known to be an adept in the way.

How long have you been working for Azzur?” The templar demanded with a threatening tone. When she refused to answer, the templar easily accustomed to interrogating slaves of all the races, tightly gripped the elf’s right hand pushing it downward. Her face changed from arrogance to pain.

Is that your final answer?” The woman’s silence was shattered by a painful shriek as Jacek broke her thumb by pulling it back to her wrist.

With a sinister smile the Urikite templar said, “Let’s start again how long have you worked with Azzur?” Tears of pain began to ran through the elf maid’s face, who between screams of pain, replied of her short time under Azzur’s leadership.

Jacek stared hard at her and asked, “ever heard the name of Antannas?… Don’t lie to me or it will be worse for you.” Fearing the brutality from the man of Urik, her words ringed true.

The old days of templarhood returned to him, “What good are you to me now…” Without hesitation he struck her in the face with the pommel of his obsidian sword and everything went dark for the woman.

Jacek looked at his companions looting the templars of Tithian they captured. Barkat, the Dune Trader, turned towards him, with a frustrated sight said, “nobody will take them… All the templars we have dealt with are corrupt.

The sinister smile appeared again in the face of the man from Urik, “there are no good templars.” And looked at the scepter that could turn people into stone. 

El efecto templario

Con un trapo viejo, Jacek el templario limpiaba la sangre de sus manos tras violentar el rostro del mediano. El humanoide no estaba desafiante despues que el hombre de Urik quebró dos de sus dedos, Jacek no se detuvo y su sed por resolver el asunto con el temeroso fantasma de Antanas lo llevó a su siguiente prisionero, una elfa adepta del camino.

¿Cuánto hace que trabajas para Azzur?”, inquirió el templario con tono amenazador. Cuando ella se negó, el humano acostumbrado a interrogar esclavos de todas las razas agarró fuertemente la muñeca de la elfa presionándola hacia abajo. Su rostro cambió de soberbia a dolor.

¿Esa es tu respuesta final?”, el silencio de la mujer se rompió por un doloroso alarido, el humano fracturó su dedo fino pulgar tras jalarlo hacia su muñeca.

Empecemos de nuevo ¿cuánto tiempo tienes trabajando para Azzur?”, con una siniestra sonrisa dijo el templario. La mujer con lágrimas en su rostro dijo entre gritos de dolor que tenía poco tiempo bajo el liderazgo del elfo Azzur. 

 Jacek la observó y preguntó- “¿has escuchado el nombre de Antanas?… no mientas o te irá mal…”, la elfa temiendo la brutalidad del humano urikense respondió la verdad, ella no sabía nada. El urikense sabía que sus palabras sonaron verdaderas.

De que me sirves ahora…”, la vieja vida de templario comenzó a resurgir dentro de él y sin hesitar la golpeó fuertemente en el rostro con el pomo de su espada de obsidiana, y todo se oscureció para la mujer.

Jacek observó a sus compañeros revisar a los demás templarios de Tithian que habían capturado. Barkat, el mercader del desierto, se volteó a verlo, con la mirada frustrada exclamó- “No tenemos a quien entregarlos… todos los templarios con los que hemos tratado son corruptos”.

Una sonrisa se dibujó en el rostro del urikense, “No hay templarios buenos…”. Mientras observaba el cetro que podía convertir personas en piedra. 

Athasian Chronicles

“The last time I was near the Ringing Mountains we were assaulted by halfling raiders. However these savages attacked from the skies. The cannibals flew in gliders with stiffened leather wings that were handled by levers; the small pilots were inside the bone carcass of some dead flying beast. And then a rain of spears fell.”

- Kujan, human fighter, former Captain of the Crimson Legion

La Ordo Dracul

Enero 14/ 9:13 PM

Esperando a ser atendido por Mateo, uno de los eruditos de la Orden, el vampiro cruzó sus piernas y extendió su brazo por el mueble de cuero donde perdía el tiempo observando los antiguos tomos que cubrían las paredes del estudio. Los libros parecían llenar el ambiente con un olor viejo. Cuando sonó su celular dejó de divagar, el mensaje, como todos los relacionados a ese tema, era corto.

Apoyando su cabeza en la pared, Samuel formulaba varios planes, su mirada todavía percibía sus alrededores, podía ver por la ventana como en esta noche la luna seguía subiendo, extrañamente parecía verse cada vez más grande, más cerca tal vez - pensó el vampiro.

De repente escucho varios pasos acompañados del sonido de una tela arrastrándose, Samuel bajó su brazo del mueble y guardo el teléfono. Recordando lo que su mentor le había dicho sobre los eruditos, se preparo mentalmente para hacer preguntas y no entender las respuestas completamente. La chapa de la puerta empezó a moverse, sus coyunturas oxidadas la hacían rechinar a los oídos del no muerto, rápidamente observó la luna para ver si esta había crecido un poco más.

No está mal… para esta noche”, susurro para sí mismo y la puerta se abrió. 

Athasian Chronicles

“The wasteland breeze made the desert dunes dance at a slow and quiet rhythm until a ram tore them apart. The searing wind brought only death as a huge wheeled craft approached; it had two deck floors.

The massive war vehicle suddenly stopped. Shouts that carried orders were followed by a catapult attack that obliterated part of our wall and then two ballistae fired simultaneously, loud falling debris noises were joined by the dying screams and cries of the villagers.

We were unprepared, the siege machine was protected with wood and several chitin shells reinforced its structure. From the distance I could see the paws of the mekillot wrestling with all his might to move the juggernaut. The sands were stained in crimson again as the blood of slaves was spilled.

I raised my obsidian sword with my uninjured arm and charged against the slavers mekillot ram.”

- Kujan, human fighter, former Captain of the Crimson Legion

Samuel y los Invictus

Noviembre 27/ 03:47 AM
Pent-house del Hotel Oro Verde

Una noche durante una reunión con varios Invictus, Samuel observaba callado la conversación, algo que él rara vez hacia. Los escuchó hablar de dinero, mucho dinero y negocios, y sobre quién haría qué parte en el trato. 
Mientras, el joven vampiro observaba la noche desde lo alto del edificio, apreciando la vida nocturna meditaba sobre su existencia, -así serán todas mis noches para toda la eternidad, beber sangre y hacer dinero; y pronto se dio cuenta que quería algo más de su inmortalidad, era como si el frío de la noche que no podía sentir por el vidrio de la ventana, le dijese que debía haber algo más.


Samuel jugaba con su anillo mientras escuchaba a Augusto hablar de los mortales como si estos fueran simples cucarachas, que podía pisotear cada vez que deseaba algo. No había duda en la mente de Samuel, “el inversionista” debió ser un caprichoso humano de cuna de oro. Las noches con los Invictus siempre tendrán el mismo propósito, obtener más poder y dinero, algo que Samuel podía conseguir sin ser un miembro de esa secta.

De repente Arnavisca, el vampiro más extraño de los Invictus, mencionó un nombre que llamó la atención de Samuel, “el erudito Mateo”. El vampiro de extraño acento le dijo a Augusto “el inversionista”, que involucrar a la Ordo Dracul en sus planes podría traer dificultades. Mientras hablaba sobre ello, Arnavisca lanzó una mirada a Samuel, pues había encendido un cigarrillo. La expresión del extraño Invictus confirmó los comentarios que había escuchado sobre su vida mortal, tenía la mirada de un soldado.

Sólo por esta ocasión, pensó Samuel mientras apagaba el cigarrillo.  

The Jacek Chronicles - Alleys of Urik

With his leg wounded the templar ran through the dark alleys of Urik, blood stained his trousers with a heavy crimson. The stoned paved streets were empty and no traces of his attacker could be seen.

Not wanting to appear weak against the mighty King, Jacek kept on moving. His bloodied hand gripped tightly against his leg, the templar walked at a fast pace until he arrived to the plaza. A bald Half Giant was sitting and drinking from a big jar.

Two female slaves one human the other a half elf, both lay on the ground apparently sleeping and unharmed. The grip on his weapon grew tighter.

- He had found the running slaves.